En los primeros diez días de este año, Guanajuato se ha sumido en un desconcertante escenario al reportar el hallazgo de al menos 17 cuerpos en fosas clandestinas ubicadas en los municipios de Irapuato, Celaya y Villagrán. En Villagrán, la Fiscalía del Estado confirmó el rescate de diez cuerpos, mientras las labores forenses continúan en el sitio. Ante la falta de la finalización de los análisis forenses, el fiscal Gerardo Vázquez Alatriste se ha mostrado cauto en confirmar cifras precisas. «Esperamos que no sean diez», expresó cuando se le preguntó sobre los informes preliminares recogidos por colectivos de familiares buscadores. En paralelo, la presidenta municipal Cinthia Guadalupe Teniente Mendoza ha admitido no estar completamente informada respecto a los descubrimientos, ya que los esfuerzos forenses se llevaban a cabo durante las festividades de los Reyes Magos.
Mientras tanto, en Celaya, un cuerpo fue localizado en un campo de cultivo, indicando un hombre de unos 30 años, y en Irapuato, el colectivo Hasta Encontrarte identificó dos fosas que contenían seis cuerpos, entre ellos una mujer. Las autoridades continúan trabajando en colaboración con arqueólogos, forenses y peritos en antropología para esclarecer estos hallazgos, un reflejo preocupante de la violencia en Guanajuato. A pesar de los esfuerzos del fiscal Alatriste por resaltar la disminución de la delincuencia y la seguridad, la gobernadora Libia Dennise García ha reconocido un incremento en los homicidios dolosos en algunas áreas. Estos sucesos reafirman a Guanajuato como un foco crítico de atención para el gobierno, debido a que concentra el 11,6% de los asesinatos del país.
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