Ubicado en Cantabria, en la frontera con Asturias y Castilla y León, el Valle de Liébana es un destino ideal para aquellos que buscan una escapada llena de historia, paisajes impresionantes y deliciosa gastronomía. Entre sus atractivos se encuentra la pintoresca villa de Potes, conocida como la villa de los puentes y de las torres, destacando la emblemática Torre del Infantado y la de Orejón de la Lama, ambas del siglo XV. Potes, con sus calles adornadas con flores y sus antiguos barrios de la Solana y el Sol, es perfecto para pasear, especialmente a lo largo del río, que ofrece bellas pozas naturales durante los meses cálidos. Además, la región alberga el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se custodia el fragmento más grande conservado de la Cruz de Cristo, un referente significativo para la Cristiandad y punto cursal del Camino Lebaniego.
Otro punto de interés del Valle de Liébana es Mogrovejo, conocido como “el pueblo de Heidi”, gracias a su extraordinario paisaje y sus calles conservadas que evocan tiempos pasados, con su Museo de la Escuela Rural incluido. Para quienes buscan aventura, el teleférico de Fuente Dé ofrece un espectacular ascenso de 753 metros que brinda vistas impresionantes de los Picos de Europa. Los entusiastas del senderismo encontrarán diversas rutas que parten de Potes y se adentran en parajes naturales únicos. Igualmente, el descenso del Deva en canoa ofrece una alternativa familiar al más concurrido Sella, ideal para una experiencia relajante en contacto con la naturaleza. Para los amantes del arte e historia, la iglesia de Santa María de Lebeña, un monumento prerrománico de estilo mozárabe, es una joya arquitectónica que sirve como colofón a una visita repleta de encanto y belleza natural.
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