

En países como Suecia, Noruega y Dinamarca gana terreno un tipo de escapada veraniega conocida como «coolcation»: alquilar una casa con piscina privada en lugar de reservar un hotel o buscar playa. La fórmula combina naturaleza, cultura local y la intimidad de un alojamiento propio, y cada vez atrae a más viajeros que prefieren huir de las aglomeraciones.
La oferta va desde cabañas rústicas con vistas a un lago hasta villas modernas con amplios espacios exteriores, y muchas de estas casas están cerca de bosques o rutas de senderismo, así que el baño en la piscina se puede combinar con actividades al aire libre. El auge de la demanda ha llevado a bastantes propietarios a invertir en instalar piscinas propias y a las plataformas de alquiler a dar más visibilidad a este tipo de alojamientos.
El fenómeno también beneficia al turismo local, porque atrae a visitantes que buscan rincones menos masificados y que suelen combinar su estancia con mercados tradicionales, rutas en bicicleta o gastronomía de la zona. Eso sí, antes de reservar conviene comprobar bien la web y las condiciones del anuncio, ya que los fraudes en alquileres vacacionales tienden a repuntar en verano.
La expansión de las piscinas privadas no está exenta de debate: en una región con fuerte conciencia ambiental, el consumo de agua y la huella ecológica de estas instalaciones generan críticas. Por eso, buena parte de los propietarios apuesta por sistemas de filtración eficientes y energía renovable para reducir el impacto, en la misma línea de sostenibilidad que ya marcan las tendencias en los hogares de 2026.
Con el verano en pleno apogeo, todo apunta a que las coolcations van a seguir creciendo en los próximos años, a medida que más viajeros busquen un tipo de descanso que combine confort, naturaleza y un menor impacto ambiental.
Una escapada de verano a destinos frescos, como los países nórdicos, alojado en una casa privada en lugar de un hotel o una playa masificada.
En Suecia, Noruega y Dinamarca, donde han crecido las casas con piscina privada para alquilar en verano.
Desde cabañas rústicas con vistas a lagos hasta villas modernas con amplios espacios exteriores.
El uso de recursos hídricos y el impacto ecológico de las piscinas privadas, que muchos propietarios intentan reducir con sistemas de filtración eficientes y energía renovable.
