

El Matadero Madrid, reconocido centro de creación contemporánea perteneciente al Área de Cultura, Turismo y Deporte, ha abierto sus puertas a una nueva y cautivadora exposición dirigida al público infantil. Bajo el nombre «Se necesita un pueblo para mover un desierto», la artista María Jerez presenta su segunda muestra dedicada a la infancia, instalándola en la emblemática Nave Una, donde se mantendrá hasta el 8 de febrero.
La propuesta de Jerez es un llamamiento a la interacción familiar a través del arte. La instalación se perfila como un paisaje sensorial que estimula la creatividad y el juego. Tejidos de diversas texturas y sonidos cuidadosamente seleccionados crean un ambiente envolvente, permitiendo a los pequeños visitantes explorar y modificar el entorno a medida que avanzan por el espacio.
Esta experiencia multisensorial transforma al espectador en participante activo, invitándolo no solo a observar, sino a intervenir directamente en la obra. La intención de la artista es clara: proporcionar un espacio donde los niños y sus familias puedan conectar con el arte de manera lúdica y colaborativa, dejando volar su imaginación para reinterpretar el paisaje a su antojo.
Desde su inauguración, la exposición ha captado la atención de familias y amantes del arte contemporáneo, logrando un notable equilibrio entre la creatividad infantil y el enfoque artístico innovador. El Matadero Madrid, como sede de esta iniciativa, reafirma su compromiso con la promoción de actividades culturales que integren a públicos de todas las edades en torno al arte, unificando el juego con la exploración y el entendimiento cultural.
Este proyecto de María Jerez se suma a la creciente oferta artística del Matadero, consolidando al espacio como un referente indiscutible para quienes buscan experiencias que desafían y enriquecen a la mente creativa, fomentando así un cambio en la relación entre el arte y la audiencia más joven.
