
Las autoridades españolas y brasileñas desarticularon un grupo criminal que utilizaba muebles de mármol para traficar cocaína desde Brasil a España, a través de la operación denominada Petra. Los paquetes de droga, que sumaban hasta 1.500 kilos, eran cuidadosamente escondidos en encimeras y lavabos de mármol impregnados con perfume y grasa amarillenta para evadir a los perros detectores en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La investigación inicial se llevó a cabo en el aeropuerto de Belo Horizonte, donde la Policía Federal de Brasil interceptó 1.200 kilos de cocaína en noviembre previo a su envío a España. La operación, que se mantuvo en secreto hasta esta semana, resultó en tres detenciones, dos de ellas en España, donde los sospechosos intentaban recuperar la droga en una nave de Vilanova i la Geltrú, Barcelona.
Los detenidos, dos con antecedentes en tráfico de drogas en Países Bajos, destruyeron sus teléfonos móviles al ser sorprendidos por la policía. Utilizaban empresas con cierta trayectoria como fachada para sus actividades, e incluso realizaron un envío de prueba sin droga para medir la respuesta policial. Enfrentándose a un problema creciente, las autoridades señalaron el aumento del uso de envíos aéreos para el tráfico de sustancias ilícitas, a pesar de que es una opción más costosa que las rutas marítimas. Según fuentes oficiales, el tráfico de cocaína hacia Europa ha adaptado sus métodos, lo que presenta un desafío continuo para las autoridades que buscan frenar estas operaciones cada vez más sofisticadas.
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