

La Guardia Civil ha puesto fin a la actividad de una organización criminal que llevaba meses operando en varias provincias del sureste español, dedicada al robo en gasolineras, comercios y domicilios. La operación, bautizada como “Gasfilter-Seagas”, ha permitido la detención de cuatro personas y la recuperación de una significativa cantidad de bienes y vehículos sustraídos, esclareciendo más de 100 delitos en distintas localidades.
Las investigaciones comenzaron en julio, tras una serie de robos con fuerza en gasolineras ubicadas en Murcia y Alicante. Los agentes detectaron un patrón común en estos asaltos, lo que permitió recopilar información y seguir el rastro de los sospechosos. Estos, según las pesquisas, se desplazaban en vehículos robados a altas horas de la madrugada, para acceder rápidamente a las estaciones de servicio, donde violentaban las máquinas registradoras y las cajas de tabaco en cuestión de minutos, para luego abandonar los objetos en zonas aisladas y continuar con su actividad delictiva en diferentes regiones.
Tras varios meses de vigilancia, la operación logró detener a los implicados en registros realizados en Beniel (Murcia) y Palomares (Almería). Durante estos operativos, la Guardia Civil intervino más de 12.000 euros en efectivo, dos vehículos, cerca de 50 piezas de joyería, prendas de vestir usadas en los delitos, además de incautar más de treinta vehículos que la organización utilizaba para sus robos.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la recuperación, en un vehículo en movimiento en Almería, de numerosas piezas de joyería, sospechosamente relacionadas con robos en viviendas y establecimientos. Además, los investigadores hallaron pruebas en dispositivos móviles de algunos de los arrestados, evidenciando un robo violento en una gasolinera de Llano de Brujas (Murcia), donde un grupo de encapuchados armados sustrajo aproximadamente 80.000 euros en efectivo.
Este grupo criminal, con un amplio historial delictivo, operaba de manera itinerante, desplazándose entre Murcia, Alicante, Almería, Granada, Albacete y Cuenca. La organización también apostaba por medidas de seguridad para evitar ser detectada: utilizaban vehículos con placas de matrícula falsificadas, cambiaban frecuentemente de número telefónico y de terminal, y empleaban distintas estrategias para evadir a las autoridades.
Durante los meses de septiembre y noviembre, los delincuentes centraron sus actividades en localidades como Lorca y Mazarrón, en Murcia, y en municipios albaceteños como Cancarix y Agramón, donde realizaron múltiples robos tanto en gasolineras como en viviendas y establecimientos comerciales, incluyendo escapadas en fechas clave como Nochebuena y Nochevieja, cuando lograron sustraer dinero, joyas y vehículos.
El operativo culminó con la detención de cuatro sospechosos en diferentes ubicaciones. Tres de ellos fueron arrestados en Murcia y Alicante, mientras que los otros en Almería, tras ser sorprendidos en un vehículo que, además, contenía diversas piezas de joyería robadas. La organización, según las investigaciones, respondía a un perfil con antecedentes delictivos relevantes y una marcada capacidad de adaptación para esquivar las investigaciones.
Con la desarticulación de este grupo, la Guardia Civil ha logrado esclarecer en total más de 100 delitos, en su mayoría en las provincias de Murcia (50), Alicante (20), Almería (12), Granada (10), Albacete (7) y Cuenca (3). La operación continúa abierta, y se espera que estas detenciones puedan servir para desmantelar por completo las redes de robo en la región.
Este operativo refleja la firme voluntad de las fuerzas de seguridad por mantener la seguridad en las zonas rurales y urbanas, combatiendo con eficacia las organizaciones dedicadas a la delincuencia concertada y violenta. La colaboración entre diferentes unidades policiales ha sido clave para el éxito en la persecución de estos delitos, que han afectado a numerosos comercios y particulares en la comunidad.
Fuente: Ministerio del Interior
