Anoche, el barrio bilbaíno de Rekalde se vio sumido en la tensión debido a los enfrentamientos ocurridos en las inmediaciones del gaztetxe Etxarri, un centro social ocupado. La intervención policial fue requerida tras una serie de altercados que involucraron tanto a los okupas del centro social como a las fuerzas de seguridad, con el objetivo de dispersar a los grupos que se encontraban en el lugar. Testigos presenciales reportaron un ambiente de tensión y caos, siendo necesario establecer un perímetro de seguridad para evitar que la situación se deteriorara aún más.
El gaztetxe Etxarri, reconocido por ser un punto de reunión para diversas actividades sociales y culturales, ha sido en varias ocasiones foco de controversia entre las autoridades locales y los jóvenes que defienden la autogestión del espacio. En esta ocasión, los disturbios han reavivado el debate sobre la legalidad y el futuro de este tipo de centros en la ciudad, exacerbando las divisiones entre los residentes que abogan por su clausura definitiva y aquellos que respaldan su continuidad como bastiones de expresión alternativa y comunitaria.
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