El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha activado una investigación federal de derechos civiles enfocada en el caso de Alex Pretti, quien falleció a causa de disparos efectuados por agentes de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis. Este anuncio, realizado por el fiscal general adjunto Todd Blanche, destaca la importancia de esclarecer las circunstancias que rodearon el incidente, manteniendo esta indagación separada de la revisión interna que ejecuta el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). A pesar de la incertidumbre sobre el acceso a pruebas críticas como las armas involucradas y el teléfono móvil de Pretti, la investigación avanza. Las autoridades estatales de Minnesota han expresado su frustración por la escasa participación local en este y otros casos recientes similares, como el de Renée Good.
En un contexto de presión política, la investigación de Pretti subraya los desafíos y tensiones en política migratoria bajo la administración Trump. Cambios estratégicos importantes, como el reemplazo del director de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, con Tom Homan, reflejan una respuesta a críticas y controversias crecientes. Adicionalmente, el Departamento de Seguridad Nacional anunció que el FBI liderará la investigación interna, desplazando previamente a la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del DHS. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, prometió colaboración con el FBI en busca de transparencia y justicia, aunque persisten dudas sobre el intercambio de información con investigadores estatales y la esencial aclaración de los motivos detrás del cambio en la dirección de la investigación.
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