

Dell Technologies ha dado un paso significativo en el ámbito de la inteligencia artificial empresarial al anunciar su intención de trasladar la próxima fase de la IA más cerca del desarrollador, fuera del tradicional centro de datos. En colaboración con NVIDIA, Dell ha introducido sus nuevos equipos Dell Pro Max con GB10 y GB300, que incorporan soporte para NVIDIA NemoClaw y NVIDIA OpenShell. Esta combinación está diseñada para construir y operar agentes autónomos de forma local, otorgando un mayor control sobre la privacidad, los permisos y la seguridad. Con este lanzamiento, Dell se posiciona como el primer fabricante original de equipamiento (OEM) en comercializar un sobremesa con el innovador NVIDIA GB300 Grace Blackwell Ultra Desktop Superchip, una tecnología que anteriormente se asociaba más a infraestructuras de laboratorio.
El cambio responde a una clara tendencia en el mercado de la IA, que ya no se centra solo en el desarrollo de modelos más grandes o asistentes de texto, sino en sistemas capaces de operar automáticamente por períodos prolongados, lanzar subagentes, utilizar herramientas y mantener tareas complejas durante días. Sin embargo, este avance plantea el desafío de desplegarlos de forma segura en entornos corporativos, una necesidad que Dell y NVIDIA abordan mediante el incremento de la memoria local, una potencia de cálculo superior y un runtime que establece permisos desde la infraestructura.
El Dell Pro Max con GB300 es quizás el componente más destacado de este anuncio. Con un rendimiento de hasta 20 petaFLOPS en FP4 y 748 GB de memoria coherente, este equipo se sitúa en el concepto de “desktop supercomputer”. Sus especificaciones detalladas, como la CPU NVIDIA Grace de 72 núcleos Neoverse V2 y los 496 GB de memoria LPDDR5X, lo colocan como una máquina ideal para agentes autónomos a escala de billón de parámetros, asegurando una baja latencia y mejor privacidad al funcionar localmente sin depender de la conectividad continua de la nube.
A menor escala, el Dell Pro Max con GB10 también soporta OpenShell, ofreciendo hasta 1 petaFLOP de rendimiento FP4 y 128 GB de memoria coherente. Este modelo más compacto y energéticamente eficiente está dirigido a asistentes o sistemas autónomos “always-on”. Además, Dell y NVIDIA están co-diseñando soluciones “air-gapped” para clientes federales, con el fin de operar agentes sobre datos clasificados sin conexión externa.
En términos de software, NVIDIA NemoClaw y OpenShell son piezas clave del rompecabezas. NemoClaw, como parte del NVIDIA Agent Toolkit, integra modelos y runtime de NVIDIA en un solo comando, mientras que OpenShell ofrece un espacio seguro para la ejecución de agentes, con un enfoque en el aislamiento y la privacidad. Este runtime es crucial porque aborda la necesidad de un agente no solo inteligente, sino también desplegable de forma segura, introduciendo un esquema de permisos y políticas desde el inicio.
El desafío ahora recae en encontrar un mercado suficientemente amplio para estas poderosas máquinas fuera de los sectores muy especializados. A pesar de que su aplicación parece más adecuada para investigación aplicada, defensa o desarrollo sobre datos sensibles, la propuesta de Dell envía un claro mensaje: la inteligencia artificial autónoma no será exclusiva del cloud. Habrá una contienda por llevar tanto su potencia como su control a escritorios y laboratorios internos.
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