El pasado domingo, miles de personas se congregaron en el centro de Madrid para participar en una manifestación en defensa de la sanidad pública, un tema que sigue generando fuertes debates en la comunidad. Los organizadores, respaldados por diversas asociaciones ciudadanas y colectivos profesionales, denunciaron el deterioro progresivo del sistema sanitario, agravado por los recortes presupuestarios y la falta de inversión en infraestructuras y personal sanitario adecuado. Bajo el lema «Salvemos la Sanidad», los participantes recorrieron las principales arterias de la capital, alzando pancartas y coreando consignas en favor de un modelo de salud justo y universal.
Las autoridades locales, sin embargo, han defendido sus políticas afirmando que se están tomando medidas para revertir esta situación y mejorar la calidad de la atención médica. Según fuentes del gobierno autonómico, se están destinando recursos adicionales para fortalecer la infraestructura hospitalaria y agilizar las listas de espera. Aun así, los críticos sostienen que estas acciones son insuficientes y llegan tarde, exigiendo un compromiso renovado y sostenido para afrontar estos desafíos. La movilización pone de relieve la necesidad de un diálogo más abierto y constructivo entre los diferentes actores para asegurar que el sistema sanitario pueda atender eficazmente las necesidades de la población.
Leer noticia completa en El Mundo.