En el Perú, la muerte del expresidente Alberto Fujimori ha revivido fuertes divisiones y tensiones políticas. Aunque su fallecimiento fue anunciado por su hija Keiko, la familia se pronunciará formalmente el jueves sobre sus exequias. La presidenta Dina Boluarte y otros funcionarios expresaron condolencias, mientras figuras políticas de su partido destacaron su lucha contra el terrorismo y crisis económica. Fujimori, conocido por violaciones a los derechos humanos durante su régimen, murió a la misma edad y fecha que el líder terrorista Abimael Guzmán. Políticos opositores y colectivos ciudadanos han reaccionado con indignación, y se cuestiona cómo el gobierno manejará su entierro, dados los antecedentes de su condena y excarcelación polémica. No ha habido reacciones oficiales de gobiernos internacionales, reflejando su figura controvertida.
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