

La facturación electrónica, una revolución que ha tomado fuerza en Latinoamérica, está empezando a dejar su huella en Europa, especialmente en España. Con la inminente implementación de la factura electrónica obligatoria a través de la Ley Crea y Crece y el sistema Verifactu, el país ibérico busca modernizar su infraestructura fiscal. En este contexto, empresas latinoamericanas como FacturasApp están entrando en escena para facilitar la transición gracias a una vasta experiencia en digitalización fiscal.
Desde sus inicios en 2003 con Chile a la cabeza, América Latina ha avanzado significativamente en la adopción de la facturación electrónica. Brasil, México, Colombia y otros países han incorporado este sistema como una política estatal, demostrando sus ventajas con aumentos significativos en la recaudación fiscal y mejoras en la transparencia y formalización de negocios. Estos resultados no solo han consolidado la eficiencia del sistema, sino que han servido de guía para otras regiones del mundo.
Ahora, FacturasApp, una plataforma con más de nueve años de trayectoria en Latinoamérica, se erige como una pionera en este proceso de adaptación en España. Respaldada por el grupo Cenet y con más de 150,000 empresas usuarias, busca facilitar la conversión digital de unas 6 millones de pymes y autónomos españoles. La plataforma se integra fluidamente con herramientas cotidianas como WhatsApp y Excel, garantizando el cumplimiento del nuevo marco legal de Verifactu.
La historia de este cambio tecnológico refleja cómo la innovación puede surgir desde cualquier latitud. La revolución digital del sur global, liderada por economías emergentes en fintech, banca digital e identidad electrónica, desafía la percepción de que la innovación tecnológica proviene exclusivamente del norte. España, al sumarse a esta oleada, tiene la ventaja de aprender de modelos exitosos ya consolidados en Latinoamérica.
Con certificaciones ISO que aseguran la calidad y seguridad de sus servicios, FacturasApp no solo ofrece una transición suave hacia la nueva era digital, sino que también representa un ejemplo de cómo la experiencia y el conocimiento adquiridos en un contexto se pueden aprovechar eficazmente en otro. Mientras España se prepara para este cambio de paradigma, la presencia de soluciones probadas promete una transición sin contratiempos, asegurando que el progreso continúe sin interrupciones.
En resumen, la experiencia acumulada en América Latina ahora está a disposición del mercado español, demostrando que las fronteras no limitan la capacidad de innovación y que las soluciones que transformaron un continente están listas para hacerlo nuevamente al otro lado del Atlántico.
