

La fiscalidad de las herencias en España continúa siendo un tema poco conocido y, a menudo, fuente de sorpresas desagradables para quienes enfrentan la tramitación de una herencia. La complejidad del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que varía según las comunidades autónomas, puede implicar costes que muchas familias no habían anticipado, especialmente si no se ha realizado una planificación adecuada.
Recientemente, el abogado y profesor David Jiménez ha compartido en sus redes sociales una advertencia importante en relación con ciertos tipos de testamentos que, aunque comunes, pueden acarrear una carga fiscal elevada. En uno de sus vídeos en TikTok, Jiménez explica que no es que existan testamentos en general más costosos, sino que algunos, por su modalidad, generan un impacto fiscal que los herederos desconocen.
Uno de los ejemplos más frecuentes es el denominado «testamento del uno para el otro», que consiste en que los cónyuges se dejan mutuamente el usufructo vitalicio de todos sus bienes, quedando los hijos como nudos propietarios hasta la muerte del segundo progenitor. Aunque es una fórmula común para asegurar el bienestar del cónyuge y evitar complicaciones, Jiménez advierte sobre un efecto no siempre considerado: la doble tributación que puede derivar tras el fallecimiento del usufructuario.
La clave está en la consolidación del dominio, que se produce cuando los herederos adquieren la plena propiedad de los bienes tras la muerte del usufructuario. En ese momento, deben tributar una segunda vez por ese incremento en el valor del patrimonio, en función del valor del bien en ese momento. Este proceso puede generar un coste fiscal importante, una carga que muchos herederos desconocían y que puede variar significativamente según la comunidad autónoma en la que residan.
La disparidad en las regulaciones autonómicas hace que el impacto fiscal no sea homogéneo en todo el país. Algunas regiones ofrecen bonificaciones y facilidades que reducen sustancialmente la carga tributaria, mientras que otras mantienen tasas elevadas. La falta de asesoramiento en la planificación sucesoria puede dejar a las familias con una factura inesperada y elevada en el momento de tramitar la herencia.
Para evitar estas sorpresas, Jiménez recomienda analizar con detalle cada caso particular y consultar a profesionales especializados en derecho fiscal y planificación sucesoria antes de redactar o formalizar un testamento. La recomendación es clara: tener en cuenta la normativa vigente en la comunidad autónoma correspondiente y entender las implicaciones fiscales de las diferentes modalidades testamentarias.
En definitiva, conocer la fiscalidad de las herencias y actuar con una planificación adecuada puede marcar la diferencia entre una herencia aceptable y una que se vea gravada por costes imprevistos y elevados. La información, en estos casos, resulta ser la mejor aliada para proteger a los herederos y evitar cargar con deudas fiscales que podrían haberse evitado.
