Los Mossos d’Esquadra detuvieron a cuatro jóvenes de entre 18 y 19 años, acusados de agredir brutalmente a al menos dos personas sin hogar en Blanes, Girona. Estos ataques, motivados por aporofobia, eran cuidadosamente planificados, con los agresores recorriendo previamente las zonas donde dormían sus víctimas y, en ocasiones, interactuando con ellas bajo falsos pretextos. Los detenidos enfrentan cargos por delitos de lesiones y contra los derechos fundamentales, agravados por el abuso de autoridad, según comunicó la policía catalana. La alerta inicial se produjo el 27 de septiembre tras la agresión a un hombre de 65 años que vivía en una barraca, causándole lesiones graves por las cuales fue hospitalizado.
La detención fue posible gracias a la colaboración de la Policía Local de Blanes, que identificó un vehículo clave que fue utilizado durante las agresiones. La investigación se mantiene abierta, ya que las autoridades sospechan que los jóvenes podrían estar involucrados en otras agresiones similares y prevén posibles nuevos arrestos. Paralelamente, los Mossos d’Esquadra aseguran dar seguimiento a las víctimas, quienes permanecen bajo atención en comisaría para recibir asesoramiento y vinculación con servicios sociales. La violencia perpetrada por los jóvenes responde a un patrón de ataques premeditados que evidencian un preocupante odio hacia las personas más vulnerables de la sociedad.
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