

Miguel España e Hijos, la emblemática empresa del sector cárnico español, celebra su 40º aniversario en 2026, marcando un hito significativo en su historia de crecimiento y consolidación como líder en la producción de embutidos y jamones curados. Desde su sede en Escalonilla, Toledo, donde inició sus operaciones como una pequeña fábrica familiar en 1986, la compañía ha evolucionado hasta convertirse en una potencia industrial que ocupa más de 40,000 metros cuadrados y se extiende comercialmente a más de 70 países, alcanzando una facturación anual de 71 millones de euros. Este crecimiento refleja un incremento del 7% respecto al año anterior.
Miguel Ángel España, actual gerente de la empresa, considera que este aniversario simboliza tanto un motivo de orgullo como una gran responsabilidad. En sus palabras, «Hemos logrado crecer manteniendo intactos los valores fundacionales de esfuerzo, calidad y respeto por la tradición». Estas palabras subrayan el compromiso de la compañía con la excelencia en la fabricación de productos que reflejan lo mejor de su tierra, sin perder de vista una firme visión de futuro.
A lo largo de estos 40 años, la empresa ha más que duplicado su capacidad de producción, centrándose en la modernización y ampliación de sus instalaciones. La expansión de secaderos y áreas logísticas ha sido esencial para mejorar su eficiencia operativa. En este proceso, la internacionalización ha sido clave, expandiendo su mercado de exportación de unos modestos cuatro países a más de 70, donde actualmente las exportaciones representan casi el 40% de su facturación total.
En el segmento del lomo embuchado, Miguel España e Hijos ha logrado establecerse como líder, con una impresionante producción de 2,350 toneladas en 2025. La capacidad de combinar la tradición artesanal con la innovación tecnológica ha permitido a la empresa adaptarse a un mercado global dinámico y a las demandas de un consumidor exigente.
La marca, reconocida globalmente, ha alcanzado notoriedad gracias a hitos como los dos récords Guinness logrados en 2018 en la categoría de jamón cortado a mano. Estos logros no solo han reforzado su imagen, sino que también han promovido el prestigio del producto español a nivel internacional.
Con un sólido compromiso con la responsabilidad social y el apoyo al deporte nacional, Miguel España e Hijos ha integrado valores como el esfuerzo y la superación en su cultura corporativa, reflejando estos principios en sus actividades empresariales.
En el camino hacia el futuro, la empresa se prepara para una nueva etapa, centrada en mantener su ritmo de crecimiento y en afianzar su posición dentro del sector cárnico. La empresa continúa su esfuerzo por ofrecer productos de la más alta calidad mediante una constante innovación y mejoras en sus procesos productivos, aportando valor a la cadena alimentaria. Con una visión clara y una sólida estrategia empresarial, Miguel España e Hijos mira al futuro con la confianza de seguir siendo un referente en el sector durante muchos años más.
