
Un accidente aéreo ocurrido en la zona rural de Puerto Leguizamón, Putumayo, ha provocado la muerte de al menos 30 soldados, generando una ola de críticas hacia el gobierno de Gustavo Petro. Según el exviceministro de Defensa, Gustavo Niño, este incidente, que ocurrió poco después del despegue de un avión del ejército colombiano, se suma a una serie de siniestros que han evidenciado un deterioro operativo en las fuerzas militares bajo la administración actual. Niño, apoyado por cifras alarmantes, afirma que en los últimos tres años se han reportado 12 accidentes de aeronaves militares, lo cual, asegura, no es coincidencia, sino el reflejo de una capacidad operativa en crisis.
Las preocupaciones sobre la operatividad de la flota aérea se intensifican con las declaraciones de expertos del sector, quienes denuncian una significativa reducción en las horas de vuelo de los pilotos, atribuible a recortes presupuestarios y falta de mantenimiento adecuado de las aeronaves. Laura Lizarazo, especialista en conflicto armado, resalta el impacto de los recortes en el combustible como un factor determinante en la pérdida de experiencia de los pilotos. Consecuentemente, varios incidentes recientes, incluyendo otros accidentes fatales ocurridos en años previos, ponen en entredicho la capacidad de respuesta aérea del país, subrayando la urgencia de revisar la gestión de recursos y la efectividad operativa dentro de las fuerzas armadas colombianas.
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