En medio de una creciente controversia, Pete Hegseth, el presentador de Fox nominado por el presidente electo Donald Trump para dirigir el Pentágono, enfrenta una serie de acusaciones que podrían obstaculizar su confirmación por el Senado de Estados Unidos. A las denuncias previas por abuso sexual, que ya habían sembrado dudas entre algunos senadores republicanos, se han sumado revelaciones sobre su presunto alcoholismo y comportamiento inadecuado en diferentes eventos. Estas nuevas informaciones, publicadas por medios como The New Yorker, detallan episodios donde Hegseth habría sido removido de eventos por estar intoxicado y muestra una trayectoria que incluye malas conductas repetidas durante su tiempo en organizaciones y su carrera televisiva. Los senadores han mostrado preocupación, exigiendo una minuciosa investigación del FBI antes de proceder con la confirmación del candidato propuesto por Trump para liderar el Departamento de Defensa.
Sus problemas van más allá de su vida profesional y tocan su vida personal, ya que un correo electrónico revelado por el New York Times muestra a su madre afirmándolo culpable de abusar de mujeres, en un contexto de turbulentos divorcios. Aunque ella ha intentado minimizar estas acusaciones citando el estrés del divorcio por el que atravesaba su hijo en ese momento, el daño a la imagen pública de Hegseth parece ya estar hecho. Además, su carente experiencia militar y las críticas previas al liderazgo del Ejército podrían complicar aún más su aprobación. Frente a una creciente ola de críticas, Hegseth intenta defender su candidatura y ha recurrido a una campaña de acercamiento con los senadores, en un esfuerzo por persuadirlos de sus capacidades, aunque la sombra de su pasado y comportamiento parecen pesar más en estos momentos decisivos.
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