

Madrid, 4 de junio de 2026.- En un esfuerzo por proteger la salud de los jóvenes y alinear las normativas nacionales con las tendencias europeas, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha dado un paso significativo hacia la regulación del consumo de bebidas energéticas por parte de menores. Durante un acto celebrado por el 25 Aniversario de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Pablo Bustinduy, ministro al frente de este departamento, anunció la publicación en consulta pública del anteproyecto de ley destinado a establecer límites al acceso de los menores a estas bebidas y su difusión publicitaria.
La propuesta normativa, ahora abierta a las contribuciones de ciudadanos y colectivos interesados, busca atajar las problemáticas asociadas al consumo indiscriminado de bebidas energéticas por parte de niños, niñas y adolescentes. Como punto central, el ministerio propone prohibir la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años, una restricción que se extendería hasta los 18 años para aquellas bebidas que superen la concentración de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
Esta medida complementa el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, que ya prohíbe la venta de bebidas energéticas en el entorno escolar. Las preocupaciones sobre el impacto negativo de la cafeína en la salud infantil son respaldadas por la Organización Mundial de la Salud y la propia AESAN, que advierten de riesgos como alteraciones del sueño, comportamiento inadecuado, y posibles trastornos cardiovasculares derivados del consumo excesivo. Además, la ingesta de estas bebidas ha sido vinculada con otros problemas de salud como la hipertensión y la pérdida de masa ósea.
El contexto internacional también avala esta iniciativa; países como Alemania, Noruega y Polonia ya han implementado regulaciones similares. Esta legislación alinearía a España con estas naciones, además de armonizar las políticas a nivel estatal ante las diversas medidas regionales enactadas por Comunidades Autónomas como Galicia y Asturias.
Datos del Ministerio de Sanidad, recogidos en la encuesta ESTUDES, evidencian que el 38,4% de los jóvenes de entre 14 y 18 años consumen bebidas energéticas, con un preocupante índice de mezcla con alcohol en el 15% de los casos. Este consumo es más prevalente entre los chicos (45,7%) que entre las chicas (31%).
La iniciativa ha encontrado un respaldo abrumador en la opinión pública, de acuerdo con el barómetro más reciente de la AESAN, que indica que nueve de cada diez ciudadanos en España apoyan la limitación de estas bebidas para menores. Con la consulta pública en marcha, el ministerio espera afinar esta normativa con las aportaciones de los diferentes agentes sociales, construyendo una ley que no solo proteja a la juventud, sino que resuelva esta cuestión de salud pública con el consenso y el conocimiento experto como guía.
Fuente: Ministerio de Consumo
