
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha fracasado en la cuestión de confianza que promovió para validar los Presupuestos municipales, lo que desencadena un plazo de 30 días para que la oposición elija un nuevo alcalde. En caso de que no se presente un candidato alternativo, las cuentas de 2026, que ascienden a 4.180 millones de euros y representan un 8,4% más que las de 2025, se aprobarán automáticamente. Collboni ha utilizado este mecanismo en varias ocasiones, señalando las dificultades para obtener el apoyo necesario en el pleno.
Durante la sesión, se evidenció un rechazo generalizado hacia la cuestión de confianza, destacando la negativa de grupos como Junts, PP, Vox y también de BComú, quienes habían negociado hasta el último momento sin lograr un acuerdo. La oposición ha criticado la falta de soluciones efectivas por parte de Collboni para abordar problemas reales de la ciudad, como la crisis de la vivienda, lo que ha llevado a cuestionar su capacidad de liderazgo y la confianza que los ciudadanos depositan en su gestión. El teniente de Economía, Jordi Valls, defendió el proyecto presupuestario como uno «sólido y progresista», reiterando que Barcelona no puede esperar la resolución de sus retos, especialmente en materia de vivienda y desigualdades.
Leer noticia completa en 20minutos.
