

En un mundo cada vez más digitalizado y vulnerable a los ciberataques, las copias de seguridad, tradicionalmente vistas como el recurso definitivo en caso de pérdida de datos, han adquirido una nueva dimensión, pasando de ser una solución a un posible problema de seguridad. Esta dualidad se acentúa en una era marcada por el ransomware y el malware polimórfico, donde las amenazas pueden quedar ocultas en datos históricos y resurgir en el momento menos esperado, justo cuando una organización intenta reinstaurar sus sistemas tras un incidente.
Para abordar esta problemática, Cohesity ha lanzado una actualización significativa de su plataforma Cohesity Data Cloud, anunciada el 5 de febrero de 2026. Esta ampliación incorpora información contextual de Google Threat Intelligence y análisis en sandbox mediante Google Private Scanning. La intención es clara: proporcionar a los equipos de tecnología y seguridad la capacidad de identificar, analizar y erradicar malware potencial antes de que los datos se restauren, minimizando el riesgo de una posible reinfección.
El modelo tradicional de seguridad de backups, basado en escaneos post-incidentes y en firmas estáticas, es insuficiente frente a tácticas cibernéticas que operan a largo plazo y que son lo suficientemente sofisticadas como para evadir detección convencional. Cohesity propone una estrategia proactiva que no solo busca eliminar amenazas sino también preservar evidencias de posibles intrusiones no detectadas.
Una de las piedras angulares de esta actualización es la integración directa de Google Threat Intelligence dentro de la consola de Cohesity Data Cloud. Esta característica simboliza un paso hacia adelante en la simplificación de procesos, permitiendo a los usuarios acceder a indicadores de compromiso (IOCs), datos de reputación y detalles de amenazas sin salir de la plataforma. Esta inclusión agrega valor investigativo a través de las capacidades de Mandiant, reforzando la capacidad de respuesta de las organizaciones.
Además, Cohesity introduce el análisis seguro en sandbox, facilitado por Google Private Scanning. Ante cualquier sospecha, un archivo puede detonarse en un entorno controlado para evaluar su comportamiento sin comprometer los sistemas operativos ni los sistemas de recuperación. Este enfoque detallado, que incluye el monitoreo de cambios de sistema y actividad de red, refuerza la confianza durante el proceso de restauración.
La solución también resalta su compromiso con la privacidad de los datos, garantizando que todo análisis se realice en un esquema privado. Cohesity FortKnox, su solución de cyber vault, también se destaca dentro de esta estrategia, ofreciendo un espacio seguro y aislado donde se mantienen copias inalterables de los datos críticos para garantizar recuperaciones limpias y seguras incluso en casos de compromisos severos.
Ya disponibles en el mercado, estas herramientas están concebidas para facilitar la adopción por parte de organizaciones que buscan fortificar su ciberresiliencia. La integración de estas capacidades tanto en Cohesity Data Cloud como en Google Cloud Marketplace refleja un movimiento hacia una mayor sinergia entre herramientas de recuperación y seguridad, asegurando que los tiempos críticos de recuperación sean también sinónimo de confianza y fiabilidad.
En definitiva, el tiempo de recuperación tras un incidente cibernético ya no se mide solo en términos de velocidad (RTO y RPO), sino también en términos de seguridad y garantía de que las operaciones se reanudan sin contratiempos ocultos. La propuesta de Cohesity y Google apunta precisamente a cerrar esas brechas invisibles, permitiendo a las organizaciones restaurar sus sistemas con la certeza de que han corregido los errores del pasado y prevenido los del futuro.
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