La inteligencia artificial, en su constante evolución, sigue planteando interrogantes en torno a la privacidad de los usuarios. Anthropic, la empresa detrás de Claude AI, ha provocado una ola de preocupación al anunciar cambios en sus políticas de privacidad. A partir del 28 de septiembre de 2025, las conversaciones con Claude se usarán automáticamente para entrenar sus modelos de IA, salvo que los usuarios decidan manualmente lo contrario.
Hasta ahora, Anthropic se destacaba por prometer no usar las interacciones de los usuarios como datos de entrenamiento, una promesa que ya no cumple. La empresa justifica este cambio como un esfuerzo por mejorar la calidad y seguridad de sus modelos, además de protegerse contra abusos. Sin embargo, el sistema opt-out, donde los usuarios deben desactivar esta opción, genera recelos.
La política afectará a los planes individuales de Claude, mientras los servicios empresariales se mantienen al margen. Esta estrategia de exclusión, unida al extenso periodo de retención de datos de cinco años, ha suscitado críticas. Expertos en protección de datos advierten que mantener información durante tanto tiempo aumenta el riesgo de filtraciones, aunque Anthropic asegura utilizar herramientas para proteger los datos sensibles.
El movimiento de Anthropic se suma a un patrón observado en otras grandes tecnológicas, como Google y Microsoft, que han adoptado medidas similares. Críticos del esquema opt-out destacan que no se respeta la privacidad y la autonomía del usuario medio, quien podría no tener el conocimiento o tiempo para modificar la configuración.
En un entorno regulatorio cada vez más estricto, especialmente en la Unión Europea, la decisión de Anthropic podría enfrentarse a obstáculos legales. Además, las demandas colectivas en Estados Unidos podrían complicar aún más el panorama para la empresa.
La disputa sobre la utilización de datos personales para el desarrollo de la IA continúa. Mientras algunos ven a Anthropic avanzando hacia modelos más poderosos, otros lo consideran un peligroso precedente en la erosión de la privacidad. Con la evolución de la inteligencia artificial en juego, el control de los datos se perfila como un eje central de futuras discusiones.
Más información y referencias en Noticias Cloud.