En un rincón del mundo donde el ajedrez todavía se debate entre peones y reinas, la iniciativa «Reinas del tablero» ha dado un valiente paso hacia adelante. Apenas un 4,5% de los 600 millones de personas apasionadas por este deporte mental son mujeres o niñas, una realidad que la reciente reunión de 124 entusiastas busca desafiar y cambiar. Durante el fin de semana, estas talentosas jugadoras desplegaron su ingenio en un encuentro que prometía no solo jaques, sino también inspiraciones futuras.
Ana Matnadze, una de las figuras más ilustres del ajedrez femenino y campeona del mundo en diversas categorías juveniles, encabezó este emocionante evento. El sábado, Matnadze capturó la atención de 24 jóvenes con su relato de lo que implica ser una jugadora en un ámbito dominado por hombres, donde irónicamente la figura de la reina es la más poderosa en el tablero. La campeona compartió una de sus más épicas victorias: la partida en que derrotó a la campeona mundial Ana Ushenina, dejando a las presentes no solo asombradas sino cargadas de preguntas y un ánimo renovado.
La jornada continuó con talleres clasificados en niveles. Las más pequeñas, de entre 5 y 8 años, aprendieron estrategias de apertura con la Maestra Internacional Niala Collazo. Las de nivel intermedio, de 9 a 11 años, exploraron ataques específicos sobre el flanco del rey guiadas por la Maestra FIDE Lulu Zhou. Las más experimentadas, mayores de 12 años, atendieron a Matnadze en una clase maestra sobre astucia estratégica, con las torres como protagonistas. Cada una de las 39 participantes recibió un diploma que certificó su participación y aprendizaje en esta jornada transformadora.
El domingo desplegó ante los ojos expectantes un torneo vibrante. Con la participación de 61 jóvenes jugadoras, el evento se dividió en cinco categorías que mantuvieron en vilo a las competidoras durante tres horas y media, en un ajuste cadencioso de 162 partidas, todas resueltas en una serie de rápidas y certeras jugadas de 10 minutos por participante.
La categoría de 5 a 8 años resultó ser la más concurrida con 32 pequeñas estrategas, seguida por las de 9 a 14 años con 25 aspirantes. Tan solo 2 jóvenes ajedrecistas entre 15 y 18 años, y otras dos entre 19 y 26 años, protagonizaron jugadas que resonaron con una tenacidad y pericia dignas de encomio.
«Reinas del tablero» no es solo un torneo más, es una plataforma comprometida con el empoderamiento y el desarrollo de habilidades STEAM en las nuevas generaciones. En un distrito que aspira a formar parte del cambio, la iniciativa promete seguir moviendo piezas en el sentido correcto, alimentando el potencial de estas futuras campeonas que, sin lugar a duda, continuarán revolucionando el paisaje del ajedrez mundial.
Fuente: Diario.Madrid.es Charmartin