El Congreso de la Ciudad de México ha aprobado nuevas regulaciones que limitan la capacidad de los inmuebles registrados en plataformas de alojamiento como Airbnb a ser alquilados solo durante seis meses al año. Esta medida busca reducir la gentrificación y la competencia desleal con el sector hotelero tradicional. Durante un encendido debate que culminó con 49 votos a favor, 6 en contra y 9 abstenciones, se determinó que las viviendas que excedan el límite de ocupación no podrán renovar su registro hasta pasado un año. Estas modificaciones afectan las leyes de Turismo, Vivienda y Reconstrucción Integral y fueron promovidas por el jefe de Gobierno, Martí Batres, quien argumenta la necesidad de proteger el acceso a la vivienda y la economía local. Sin embargo, la oposición advierte que esta restricción podría fomentar un mercado negro de alojamientos temporales y afectar el derecho a la propiedad privada.
La reforma impide que las viviendas populares y sociales brinden servicios de alojamiento en plataformas digitales, y prohíbe rentar inmuebles reconstruidos tras el sismo de 2017 para fines turísticos. Estas medidas se suman a anteriores restricciones impuestas en marzo, que obligaban a las plataformas digitales a registrarse y cumplir ciertos requisitos para garantizar alojamientos seguros, limitando la renta a 255 noches al año. La gentrificación, especialmente en barrios turísticos de alcaldías como Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc, ha provocado el desplazamiento de residentes, transformando áreas icónicas como Roma y Condesa en epicentros de controversia. A medida que estas regulaciones entran en vigor, continuará el debate sobre su impacto en el sector turístico y en la dinámica habitacional de la capital mexicana.
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