

Incorporar hábitos saludables en la rutina diaria puede marcar una diferencia significativa en el bienestar emocional y la calidad de vida. Según el psiquiatra Fernando Mora, no siempre es necesario recurrir a medicamentos para mejorar el estado emocional; a menudo, pequeñas acciones relacionadas con el cuerpo y la mente pueden ofrecer beneficios concretos y duraderos.
Una de las recomendaciones más enfatizadas por Mora es mantener una actividad física regular, ajustada a las capacidades de cada persona. No se trata de realizar entrenamientos exigentes todos los días, sino de hacer del ejercicio una rutina automática en la vida cotidiana. Para quienes desean un mayor desafío, sugiere practicar deporte aeróbico o de fuerza de tres a cuatro veces por semana. Además, enfatiza que disciplinas como las artes marciales, en su caso el kárate, aportan disciplina, estrategia y también ejercitan la memoria, promoviendo además el respeto y la concentración.
La alimentación también juega un papel crucial en la salud emocional. Para Mora, seguir una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, aceite de oliva y proteínas de calidad, ayuda a mantener equilibrados los neurotransmisores. La ingesta de aminoácidos como el triptófano y la tirosina favorece la producción de serotonina y dopamina, hormonas relacionadas con el bienestar y la felicidad. Por el contrario, el consumo excesivo de azúcares y grasas saturadas puede ser perjudicial para el cerebro y el estado emocional.
El descanso, tanto nocturno como diurno, tampoco queda fuera de las recomendaciones. Mora propone técnicas sencillas como el escaneo corporal y la relajación muscular progresiva para aliviar tensiones acumuladas en el día. Además, recomienda aprovechar «islas de tiempo» durante el almuerzo para recargar energías y practicar una «siesta restauradora» de aproximadamente 20 minutos, que ayuda a recuperar energía sin interferir con el sueño nocturno.
Para mejorar la calidad del sueño, la rutina de desconexión antes de acostarse resulta fundamental. La sugerencia de Mora es evitar el uso de celulares al menos 40 minutos antes de dormir, crear un ambiente oscuro y cálido en la habitación y seguir un ritual que enseñe al cerebro que es momento de descansar. Incorporar un diario de gratitud, en el que se escriben tres cosas positivas por las que se agradece cada noche, puede facilitar un enfoque más constructivo y positivo hacia la vida.
En resumen, la interacción entre cuerpo y mente es clave para mantener un equilibrio emocional. Practicar actividad física de forma habitual, comer de manera equilibrada, mantener rutinas de descanso saludables y cultivar la gratitud son acciones que, aunque simples, tienen un impacto profundo en el bienestar emocional. La prioridad está en crear hábitos que se integren de manera natural en la vida, promoviendo una salud mental sólida y sostenida en el tiempo.
