
Un nuevo comunicado de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) se ha emitido desde Andalucía, Canarias y Murcia en respuesta a los recientes acontecimientos en Ceuta. Lejos de considerar la situación como una simple «crisis migratoria», el sindicato atribuye los sucesos al sistema capitalista y a sus instrumentos de presión política. Destacan que los Estados utilizan las fronteras y la vida de las personas trabajadoras como herramientas para sus propios fines.
En este contexto, el comunicado denuncia cómo el régimen de Mohamed VI de Marruecos ha permitido inicialmente que numerosos jóvenes marroquíes se dirigieran hacia Ceuta, interviniendo solo cuando sus objetivos quedaron cumplidos. Según CNT, Marruecos está utilizando la desesperación de su clase trabajadora como un arma diplomática, al mismo tiempo que reprime al pueblo saharaui y protege intereses monárquicos y de élites.
Además, el comunicado alerta sobre el uso de la tragedia por parte de figuras y naciones como Donald Trump, quien ha aprovechado la situación para avivar el racismo y justificar sus políticas antiinmigratorias. El Estado de Israel también ha utilizado la coyuntura para criticar al Gobierno español en relación a su posición ante el conflicto palestino, alineándose Estados Unidos, Israel y Marruecos en lo que describe como un eje desestabilizador con intereses imperialistas.
La organización sindical critica la respuesta del Estado español, centrada en despliegues militares, policiales, devoluciones y barreras, subrayando que la clase trabajadora es quien paga con su vida los intereses del sistema vigente. Denuncian que las personas fallecidas en Ceuta no son invasoras, sino víctimas de la pobreza y las fronteras, y exigen solidaridad y apoyo a las familias de las 67 víctimas.
CNT solicita urgentemente el esclarecimiento de todas las muertes, el cese de devoluciones en caliente, la derogación de la Ley de Extranjería y el cierre de centros de internamiento de extranjeros (CIE). También abogan por vías legales y seguras de migración, el cierre de las bases militares de Rota y Morón, y el fin de la complicidad internacional con la ocupación del Sáhara Occidental.
El comunicado finaliza con una firme postura internacionalista, rechazando la elección entre Estados en favor de unir a la clase trabajadora mundial contra la maquinaria gubernamental, militar y capitalista. Reiteran su eslogan: «¡Ninguna persona es ilegal!», marcando su posición contra el racismo y las fronteras mortales.
Fuente: CNT
