En lo profundo de la selva, el destino de una pequeña se transforma en una aventura extraordinaria. Una niña, sin más protección que la frondosidad del bosque, se encuentra bajo la tutela de una amorosa familia de gorilas, quienes la acogen como a una más de su clan. Así arranca la singular travesía de Tarzán, un espectáculo de títeres que promete llevar al público a un viaje emotivo y reflexivo.
La trama, elegante y evocadora, sirve como espejo de las emociones humanas, abordando temas universales como el sentido de pertenencia y la lucha contra la sensación de ser diferente. A través de una perspectiva fresca, esta adaptación libre del clásico de Edgar Rice Burroughs, «Tarzán de los monos», invita a los asistentes a explorar las profundidades de la aceptación personal y la integración en un entorno ajeno.
Con una escenografía cautivadora que sumerge a los espectadores en el corazón de la jungla y una banda sonora envolvente que acompaña cada escena, la obra cobra vida de manera envolvente desde el primer instante. La prestigiosa compañía C.C. Pérez de la Riva es la encargada de traer a escena esta odisea, prometiendo una experiencia inolvidable para toda la familia.
El espectáculo, dirigido a un público familiar desde los cinco años en adelante, se extiende por 55 minutos de pura emoción y aprendizaje, con entradas a un precio accesible de 10€. Además, se ofrecen descuentos a menores de 16 años y mayores de 65, quienes podrán disfrutar de esta producción por tan solo 7€.
Programada para presentaciones íntimas, el espectáculo saldrá a la venta el 30 de diciembre para los suscriptores de Tu Butaca, y el público en general podrá adquirir sus boletos desde el 7 de enero. Las funciones tendrán lugar los sábados a las 18:00, prometiendo un espacio para el entretenimiento y la reflexión en un entorno perfectamente diseñado para dejar huella en grandes y pequeños por igual.
Esta representación promete no solo entretenimiento, sino la oportunidad de conectar con temas tan relevantes en la sociedad actual, recordándonos que, aunque a veces nos sintamos diferentes o desubicados, siempre hay un lugar donde somos bienvenidos y valorados.
