

La estación de Sol ha sido testigo de un vibrante homenaje a la cultura irlandesa, protagonizado por una serie de actividades organizadas en colaboración con Turismo de Irlanda y la representación diplomática irlandesa en España. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, presidió el evento, que marcó el cierre de esta especial programación.
Durante la jornada, los usuarios del metro disfrutaron de una actuación sorpresa de la prestigiosa banda de gaitas St. Laurence O´Toole, cuyos miembros viajaron desde Dublín para esta ocasión. La actuación se enriqueció con la participación del reconocido compositor asturiano, Bras Rodrigo. Además, la singularidad del evento se vio resaltada por la presencia de los Arcana U2 Massive Heads, unas llamativas figuras escénicas inspiradas en la icónica banda U2, cuya larga trayectoria celebraba su cincuenta aniversario.
En simultáneo, otro punto neurálgico del suburbano, la estación de Gran Vía, se transformó simbólicamente en «Green Vía». Durante varios días, los accesos de la estación acogieron rombos adaptados temporalmente en honor a Irlanda. Allí, los pasajeros tuvieron la oportunidad de ser sorprendidos por el talento de bailarinas y músicos de la University College Dublin (UCD), que llevaron a cabo actuaciones de «busking», un estilo de entretenimiento callejero que llegó a alegrar el tránsito diario de los viajeros.
Esta iniciativa, que cumple su cuarto año consecutivo en el metro, ha consolidado la tradición de rendir homenaje al patrón de Irlanda. En años anteriores, otros artistas han dejado su huella en esta celebración. En 2025, la estación de Plaza de España recibió a Pavel Sfera y Steve Richards, conocidos por su tributo a Bono y The Edge de U2. Anteriormente, el gallego Carlos Núñez encantó al público con su gaita en 2024, mientras que en 2023, Sharon Corr del grupo The Corrs deleitó a los usuarios. En ese mismo año, la parada de San Bernardo integró en su nombre el verde esmeralda de San Patricio, haciendo visible su homenaje.
Con esta combinación de música, danza y simbolismo, el metro de Madrid se convierte en un puente cultural que une a España e Irlanda, celebrando y fortaleciendo la amistad entre ambas naciones a través del arte y la tradición.
