El Centro de Cultura Contemporánea Condeduque será el escenario donde La tristura, la destacada compañía teatral madrileña, celebrará sus veinte años de trayectoria en octubre. Este aniversario no solo es un hito significativo para la compañía, sino también un regalo cultural para la ciudad de Madrid, que verá cómo el espacio se transforma en un teatro de emociones y reflexiones con la presentación de tres espectáculos únicos: «Antes de que tiréis mis cosas», «Las chicas están bien» y «Renacimiento».
«Antes de que tiréis mis cosas» abrirá el telón de este aniversario el 8 de octubre. La propuesta escénica, liderada por Violeta Gil, va más allá del guion convencional, invitando al público a un viaje introspectivo y musical. La pieza aborda la complejidad del yo y el entorno, explorando las infinitas formas de reinventarse. En colaboración con el músico Abraham Boba, Gil buscará conectar con la audiencia de manera íntima y personal.
Al día siguiente, Istaso Arana llevará al público a un retiro veraniego con «Las chicas están bien». La obra es una reflexión sobre la vida y las conexiones humanas a través de un grupo de mujeres. En el ambiente bucólico de una casa de campo, las protagonistas se sumergen en temas universales como la amistad, el amor y la muerte, al tiempo que ensayan una obra de teatro. Con tintes de cuento de hadas, esta puesta en escena promete ser un deleite tanto emocional como visual, con la intervención directa de su directora para desentrañar los detalles del montaje.
Por último, la joya de la corona de esta celebración será «Renacimiento», los días 18 y 19 de octubre. Este espectáculo destaca por su gran elenco de 20 personas, entre bailarines, actores y técnicos, que unidos ensalzan el valor de la colectividad en la creación artística. La obra invita a reflexionar sobre los aspectos más fundamentales y esenciales de la humanidad, en contraste con la fugacidad del presente. Tras la pandemia, «Renacimiento», que ya fue símbolo de recuperación para numerosos teatros europeos, subraya la importancia del diálogo, el trabajo conjunto y la reconstrucción constante.
La tristura, que comenzó su andadura en 2004, continúa su brillante trayectoria ofreciendo espectáculos tanto a nivel nacional como internacional, con Madrid siendo el núcleo de su producción artística. Este aniversario no solo celebra su historia, sino que también reafirma su compromiso con el arte como herramienta de diálogo y comunidad en la capital española.