El 21 de noviembre de 2000 marcó una fecha trágica para Cataluña con el asesinato de Ernest Lluch, exministro de Sanidad del Gobierno de Felipe González y uno de los arquitectos de la Ley General de Sanidad. En el 25 aniversario de su muerte, la Generalitat ha puesto en marcha un programa para homenajear su legado, destacando su papel fundamental en la universalización de la sanidad pública. Uno de los eventos clave fue la renombración del Centro de Atención Primaria de Les Corts, en Barcelona, que ahora lleva su nombre. La ceremonia contó con la presencia de figuras políticas como el president Salvador Illa y la ministra de Sanidad, Mónica García, quienes resaltaron su compromiso con la democracia y su influencia en el Estado del Bienestar.
La ceremonia, marcada por actuaciones solemnes, rindió tributo a Lluch, enfatizando su defensa incansable de la sanidad pública como un legado imperecedero. La ministra García recordó que asumió su cargo exactamente 23 años después del asesinato de Lluch, mencionando su vocación de servicio público. Más allá de su contribución a la sanidad, Lluch fue recordado por su labor en favor de la democracia y la cohesión social. Actualmente, su nombre adorna numerosos espacios públicos como testimonio de su impacto en la sociedad. Iniciativas de la Fundación Ernest Lluch continuarán hasta diciembre en diversas ciudades, fomentando la reflexión sobre desafíos sociales y políticos contemporáneos, mientras su legado sigue inspirando nuevas generaciones.
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