Durante un mes, desde el 6 de marzo hasta el 6 de abril, la Sala Maruja Mallo se convierte en el epicentro de una conmovedora fusión entre arte y cuidado. La artista y pedagoga Carmen la Griega presenta su innovador proyecto «Llévame donde haya vida», inspirado en su experiencia personal al cuidar a su padre, diagnosticado con Alzheimer. La propuesta, que se desarrolla bajo el horario diario de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00, invita al público a reflexionar sobre el impacto positivo que la creatividad puede tener en la calidad de vida de los pacientes de Alzheimer y sus cuidadores.
En esta exposición, los visitantes podrán sumergirse en un universo de dibujos, pinturas y vídeos, fruto de la colaboración entre Carmen y su padre. Este enfoque artístico no solo evidencia la persistencia de la capacidad creativa, incluso frente al deterioro cognitivo, sino que también se presenta como una herramienta poderosa para mejorar el bienestar emocional y mental de quienes enfrentan esta enfermedad neurodegenerativa.
La muestra, abierta a todos los públicos y con entrada libre hasta completar aforo, no solo ofrece una experiencia visual enriquecedora, sino que también abre un espacio de diálogo sobre el papel del arte como catalizador de esperanza y transformación. En un contexto donde el arte y la vida se entrelazan de manera íntima y reveladora, «Llévame donde haya vida» se alza como un testimonio del poder resiliente de la creatividad humana.
La comunidad de Las Rozas tiene así la oportunidad de participar en este proyecto que no solo destaca por su contenido estético, sino también por su profundo significado. Al abrir sus puertas, la Sala Maruja Mallo invita a una reflexión conjunta sobre la conexión, el cuidado y la capacidad del arte para dejar una huella imborrable en las vidas de quienes lo practican y lo contemplan.