

El barómetro mensual del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reveló este viernes un dato destacado en el panorama político y social español: el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, continúa siendo el miembro del Gobierno mejor valorado, consolidándose como la figura pública más apreciada en la actualidad. Con una puntuación de 5,27 sobre 10, Cuerpo mantiene su liderazgo en una lista que refleja tanto la percepción ciudadana como el protagonismo de diferentes ministros en relación con la actualidad política.
A diferencia del resto del gabinete, Cuerpo se ha convertido en un faro de aprobación pese a una ligera caída en su valoración respecto a la medición anterior, en la que alcanzó 5,41 puntos. Su reputación se sustenta en la favorable percepción de la economía española, que en 2025 ha logrado cerrar con un crecimiento estimado del 2,9%. Esta cifra coloca a España al frente del crecimiento en la eurozona, destacándose como una de las principales locomotoras económicas de la región, un logro que ha sido bien recibido por la ciudadanía y que refuerza la confianza en su gestión.
El informe del CIS, que actualiza trimestralmente las valoraciones, también sitúa a Margarita Robles, ministra de Defensa, en un puesto destacado con 4,82 puntos. La ministra ha mantenido una presencia constante en las primeras posiciones de la tabla, consolidándose como una figura reconocible y valorada públicamente. Le sigue en tercer lugar Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, con una puntuación de 4,81, aunque su valoración ha experimentado un descenso respecto a mediciones anteriores. Ambos casos ponen en evidencia que la notoriedad pública no siempre está directamente vinculada con una percepción positiva, ya que un porcentaje significativo de la población sigue desconociendo la identidad de varios ministros, en particular Cuerpo y Bustinduy, cuyo nivel de desconocimiento alcanza aproximadamente al 57% y 70%, respectivamente.
En el extremo opuesto del espectro se encuentran figuras de alta exposición mediática que, paradójicamente, no alcanzan la misma calificación de aprobación. Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, cierra la clasificación con una nota de 3,90, atribuida en parte a polémicas recientes relacionadas con la gestión de mascarillas durante la pandemia. Similarmente, Fernando Grande Marlaska, ministro del Interior, obtiene una calificación de 3,84, reflejando un nivel de desaprobación que también afecta al resto del gabinete. Desde María Jesús Montero, titular de Hacienda, a Óscar Puente, responsable de Transportes, pasando por Ana Redondo, ministra de Igualdad, y Óscar López, a cargo de Transformación Digital, los datos muestran una tendencia donde la exposición mediática no garantiza reconocimiento o valoración positiva.
Los datos publicados por el CIS también revelan un bajo conocimiento generalizado sobre ciertos ministros, lo cual contrasta con figuras como Margarita Robles, quien combina un alto grado de reconocimiento público con una valoración favorable. En cambio, ministros con menos presencia en la agenda pública, como Cuerpo y Bustinduy, logran posiciones destacadas en las encuestas a pesar del alto desconocimiento popular.
Estos resultados ofrecen una radiografía de la percepción social del actual gobierno, reflejando no solo la influencia de la actividad política y los escándalos recientes, sino también la volatilidad en la valoración de la ciudadanía hacia sus principales figuras. La evaluación, basada en entrevistas realizadas en enero de 2026, evidencia cómo la opinión pública puede variar rápidamente y cómo ciertos ministros logran mantenerse en la cúspide o en los recesos del reconocimiento, dependiendo de su gestión y presencia pública.
