Una banda de atracadores en Ibiza empleaba un gas somnífero para adormecer a los propietarios de viviendas y evitar que se despertaran durante los robos. Esta técnica permitía a los delincuentes sustraer objetos de valor sin ser detectados, complicando la labor de las fuerzas de seguridad para identificar a los responsables y prevenir futuros incidentes. Las autoridades han intensificado las investigaciones para desarticular esta organización criminal y garantizar la seguridad de los residentes.
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