

Con la llegada del verano y las altas temperaturas que suelen acompañarlo, la preocupación por mantener la salud se vuelve aún más relevante. El Ministerio de Salud (Minsa) ha hecho un llamado urgente a la población para reforzar la hidratación diaria, un aspecto fundamental para prevenir complicaciones derivadas del calor extremo. La recomendación principal es consumir entre seis y ocho vasos de agua cada día, lo que equivale a aproximadamente 2 a 2,5 litros, y no esperar a sentir sed para empezar a beber, sino mantener una ingesta constante de líquidos.
Diversas investigaciones y guías clínicas destacan que una hidratación adecuada es clave para que el cuerpo funcione correctamente, sobre todo en épocas de altas temperaturas. La función del agua en el organismo va más allá de mantenernos hidratados; regula la temperatura corporal, permite el correcto funcionamiento de órganos y sistemas, y ayuda a prevenir síntomas como cansancio, mareos, dolor de cabeza y una disminución en el rendimiento físico y mental. En especial, los grupos considerados vulnerables, como los niños, los adultos mayores y las personas que realizan actividad física intensa, deben tener un cuidado adicional con su ingesta de líquidos.
El equipo de nutricionistas del Minsa recomienda optar por bebidas naturales, como infusiones hechas con frutas o hierbas —por ejemplo, limón, menta, manzanilla o pepino— y refrescos caseros con frutas bajas en azúcar, como limonada, naranjada o jugo de carambola. Además, la agua de coco, rica en electrolitos, surge como una valiosa opción para reponer las sales perdidas por el sudor y mantener el equilibrio hídrico. Tales alternativas no solo ayudan a hidratar, sino que también aportan nutrientes esenciales.
Por otro lado, el consumo de bebidas azucaradas, gaseosas o productos procesados con altos contenidos de azúcar y aditivos no solo resulta ineficaz para la hidratación, sino que además puede tener efectos adversos en la salud si se abusa de ellos. Es preferible priorizar el consumo de frutas con alto contenido de agua, como sandía, melón, piña, naranja, mandarina, fresa y papaya. Estas frutas aportan vitaminas, minerales y agua de manera natural, ayudando así a mantener el cuerpo en condiciones óptimas, especialmente en las horas más calurosas del día.
El Minsa también enfatiza que la hidratación no debe limitarse a beber cuando se tiene sed; la clave está en la prevención. La constancia y diversidad en las opciones de líquidos, junto con una dieta equilibrada, son esenciales para evitar golpes de calor y otras complicaciones relacionadas con el calor, que pueden ser peligrosas si no se toman medidas preventivas.
Para quienes necesiten orientación o tengan dudas sobre cómo mantener una adecuada hidratación y alimentación saludable, el Ministerio dispone de la Línea gratuita 113 opción 3, de atención las 24 horas, donde profesionales brindan asesoría vía teléfono, WhatsApp, Telegram o correo electrónico. La estrategia busca no solo promover la salud individual, sino también reforzar la conciencia comunitaria ante las amenazas que presenta el calor del verano.
La diferencia entre disfrutar de un verano saludable o sufrir sus efectos más peligrosos está en la calidad y cantidad de líquidos consumidos cada día. Elegir opciones naturales, hidratarse oportunamente y seguir las recomendaciones del Minsa puede marcar una gran diferencia en la protección contra el golpe de calor y otros problemas asociados a las altas temperaturas. La salud en tiempos de calor requiere atención y constancia, y ahora más que nunca, mantenerse bien hidratado es la mejor estrategia para sobrellevar los días más calurosos del año.
