La borrasca Nuria, que golpeará a España a partir del jueves, ha provocado que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emita un aviso rojo, el máximo nivel de alerta, en la isla de La Palma, en Canarias, debido a las violentas rachas de viento que podrían superar los 130 kilómetros por hora, similares a las de un huracán de categoría 1. Este fenómeno extraordinario y poco frecuente ha llevado a la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias a declarar la situación de alerta máxima en La Palma y Tenerife, y de alerta en el resto de las islas. Además, gran parte del archipiélago canario se encuentra bajo avisos naranjas y amarillos por vientos fuertes, mala mar y lluvias intensas. En la península, las comunidades afectadas por los avisos amarillos serán Aragón, Navarra, Baleares, País Vasco, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Comunidad de Madrid.
Nuria es la decimocuarta borrasca de gran impacto en la actual temporada y es la quinta bautizada en menos de un mes. A diferencia de otras borrascas como Jana, Konrad, Laurence y Martinho, ninguna había generado un aviso rojo como el actual. El jueves se espera que sea el día más complicado del temporal, con vientos muy fuertes y mal estado de la mar en Canarias y lluvias intensas en las islas más montañosas. La Península también sufrirá el impacto de Nuria, con precipitaciones significativas en el interior, mientras que las temperaturas descenderán en el interior peninsular y aumentarán en el Cantábrico y el Mediterráneo. El viernes, la situación comenzará a mejorar en Canarias, con avisos amarillos en algunas comunidades de la Península y la situación de alerta en Canarias levantada. Las precipitaciones seguirán siendo abundantes en el interior y sur de la Península.
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