California está experimentando un radical cambio climático debido a una zona de baja presión atmosférica que ha provocado lluvias torrenciales y alertas de inundación, especialmente en la región de Los Ángeles. Las autoridades emitieron avisos de evacuación en áreas afectadas por incendios el año pasado, como Pacific Palisades y Sunset, ante la amenaza de deslaves. Además, se han registrado nevadas en las regiones montañosas, como la Sierra Nevada, donde podrían acumularse hasta dos metros de nieve. Los meteorólogos advierten que estas condiciones se mantendrán al menos hasta finales de la semana, con pronósticos de más lluvia y nevadas en las áreas elevadas. Al mismo tiempo, se han emitido avisos de oleaje fuerte, y se desaconseja la navegación en zonas como el Puerto de Los Ángeles.
En contraste, otras partes de Estados Unidos enfrentan fenómenos climáticos opuestos. Minnesota se prepara para una tormenta invernal con gran acumulación de nieve y fuertes vientos, afectando a múltiples condados en el norte del estado. Por otro lado, el este de Colorado enfrenta altas temperaturas inusuales acompañadas de vientos fuertes, creando condiciones propicias para incendios forestales, con alertas también extendidas a partes de Nuevo México, Texas y Kansas. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, exhortó a los ciudadanos a extremar precauciones y mantenerse informados, mientras el Servicio Meteorológico Nacional sigue monitoreando las condiciones climáticas adversas que afectan a gran parte del país.
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