

En un esfuerzo por avanzar hacia la digitalización, la Caja de Ahorros de Panamá se ha unido a Mastercard para transformar el sistema de pago de subsidios estatales. Este ambicioso proyecto, anunciado por Andrés Farrugia, gerente general de la entidad bancaria, busca modernizar la entrega de subsidios como las becas escolares y universitarias, aumentando la inclusión financiera y estimulando el desarrollo económico del país.
La alianza fue formalizada recientemente en Nueva York, con la presencia del presidente panameño, José Raúl Mulino Quintero, quien destacó la importancia de esta colaboración para la transformación digital del estado panameño. También asistió Linda Kirkpatrick, presidenta de Mastercard para las Américas, reiterando el compromiso de ambas instituciones en reformar las finanzas públicas del país a través de la tecnología.
El acuerdo contempla la creación de una plataforma tecnológica escalable que promete gestionar de manera integral y segura los distintos subsidios estatales, incluyendo no solo becas educativas, sino también otros tipos de ayudas, todo a través de una única herramienta digital. Este sistema centralizado mejorará el control del gasto público y aumentará la transparencia en la administración de los recursos del Estado.
Farrugia calificó la alianza como fundamental para la bancarización en Panamá, destacando su compromiso con la innovación y la creación de modelos de negocio sostenibles. Según él, este paso es esencial para avanzar hacia una economía más digital e inclusiva, respondiendo a las necesidades de la población moderna.
A partir de 2026, se espera que más de 500 mil estudiantes que actualmente reciben becas en Panamá tengan acceso a una tarjeta prepago Mastercard de la Caja de Ahorros. Esta tarjeta les permitirá realizar compras tanto en comercios físicos como en línea y utilizar servicios de transporte público como MiBus y Metro, asegurando la disponibilidad inmediata de los fondos y un mayor control sobre los recursos asignados.
Linda Kirkpatrick destacó que esta colaboración no solo impulsa la agenda de inclusión financiera en Panamá sino que también moderniza la infraestructura de pagos del sector público. La iniciativa posiciona a la Caja de Ahorros como un actor crucial en el ecosistema de digitalización del país, estableciendo las bases para un modelo innovador, seguro y replicable en futuras políticas públicas.
