
Britney Spears, la icónica estrella del pop de 44 años, fue detenida esta semana en el condado de Ventura, al noroeste de Los Ángeles, por conducir bajo los efectos del alcohol. La policía de California detuvo a la cantante alrededor de las nueve y media de la noche del miércoles, siendo esposada y trasladada al departamento del sheriff, donde permaneció hasta su liberación a las seis de la mañana del jueves. Aunque las autoridades locales no han brindado detalles adicionales sobre los cargos, se espera que Spears comparezca ante el tribunal el 4 de mayo para esclarecer su situación legal. TMZ, el medio que anunció el arresto en exclusiva, proporcionó detalles sobre el incidente, sumando otro episodio a la compleja trayectoria reciente de la artista.
Tras su liberación de la tutela legal en 2021, que durante 13 años la sometió al control de su padre, Spears ha intentado retomar el control de su vida y su carrera. Durante este período, ha tomado importantes decisiones profesionales, como la venta de los derechos de su catálogo musical, por los que habría obtenido cerca de 200 millones de dólares. Además, ha compartido aspectos de su vida personal a través de un libro de memorias, en el que relata su ascenso a la fama y las complicaciones familiares y personales que ha enfrentado. Sin embargo, el reciente arresto por conducir en estado de ebriedad resalta los desafíos continuos que enfrenta en su búsqueda de estabilidad y autonomía.
Leer noticia completa en El Pais.
