

La XIV edición de la popular Carrera de los Bomberos de Madrid se ha celebrado este domingo, inundando las calles del centro de la capital con el espíritu de camaradería y competencia. Con una organización calculada y emotiva, la jornada dio inicio con un minuto de silencio en homenaje a los bomberos fallecidos en acto de servicio, recordando especialmente a los diez que perdieron la vida en el trágico incendio de los Almacenes Arias en 1987, ubicados a pocos metros del icónico punto de partida en la Puerta del Sol.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, flanqueada por el concejal del distrito Centro, Carlos Segura, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a la primera carrera, en la modalidad de Bomberos con Equipo. Posteriormente, los corredores populares emprendieron su desafío a lo largo del recorrido tradicional de 10 kilómetros que ofrece un paseo por algunas de las arterias más reconocidas de Madrid. Los participantes avanzaron desde la vibrante Puerta del Sol, pasando por la calle de Preciados, Gran Vía y la calle de Alcalá, para llegar a la emblemática plaza de Cibeles. Desde allí, la ruta se expandió a lo largo del paseo de Recoletos y la Castellana, antes de dar la vuelta en la plaza de Cuzco y poner rumbo a la meta, de nuevo en los alrededores de Cibeles.
Con una participación que evoca a años pasados, el evento volvió a atraer a miles de corredores, entre atletas, bomberos y apasionados del running. Después de desplazarse por un trazado desafiante y cautivador, la ceremonia de entrega de trofeos coronó a los mejores en las distintas categorías, desde júnior hasta veteranos. En total, fueron 57 los galardones repartidos entre las modalidades deportivas y de bomberos profesionales, incluidas las pruebas específicas con equipo y por relevos.
La presencia de líderes locales y miembros del cuerpo de bomberos subrayó el estrecho vínculo entre la comunidad y estos guardianes del fuego, quienes no solo protagonizan este día de celebración deportiva, sino que también renuevan el compromiso con su peligrosa vocación. Con cada trofeo entregado por Sanz, se elevó un reconocimiento a la dedicación y esfuerzo de aquellos que, en su día a día, arriesgan todo para proteger a los ciudadanos de Madrid.
