En enero de 2026, la inflación en México mantuvo su tendencia al alza, alcanzando el 3,79%, un incremento de 0,38% respecto al mes anterior, según reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este repunte no tomó por sorpresa a los analistas, quienes anticipaban un índice superior al 3,83%, según una encuesta de expectativas de Citi. El incremento estuvo impulsado particularmente por el alza en los precios de los refrescos azucarados y el tabaco, con aumentos de 5,53% y 14,51% respectivamente. Al respecto, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento del 0,38% en comparación al mes anterior, reflejando las presiones estacionales de la llamada cuesta de enero aunque de manera moderada.
La inflación subyacente, que modela la trayectoria de inflación a mediano y largo plazo, alcanzó el 4,52%, superior al 4,33% del cierre de 2025. Dentro de este indicador, los servicios aumentaron un 4,48% y las mercancías un 4,56%, evidenciando un considerable incremento desde diciembre. Mientras que las frutas y verduras mostraron una ligera disminución anual del 1,84%, los productos cárnicos registraron una variación anual de 3,91%. Frente a este escenario inflacionario, el Banco de México decidió suspender los recortes en las tasas de interés, manteniéndolas en un 7%, y ajustó su proyección de inflación para el cierre de este año del 3% al 3,5%, buscando contener las presiones en los precios y asegurar la estabilidad económica del país.
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