
El FC Barcelona inició el partido de vuelta de la semifinal de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid con dificultades para encontrar su habitual fluidez en el juego. A pesar de dominar la posesión del balón, el equipo tardó hasta el minuto 28 en abrir el marcador con un gol de Marc Bernal, un tanto crucial que insuflaba esperanzas de remontada a los de Hansi Flick tras el contundente 4-0 sufrido en el partido de ida en el Metropolitano. Antes del descanso, Raphinha amplió la ventaja del Barcelona al convertir un penalti concedido por Pubill sobre Pedri, llevando al equipo al vestuario con una ventaja favorable pero aún insuficiente para revertir la eliminatoria en su contra.
El Atlético de Madrid, dirigido por Diego Simeone, no se dejó intimidar fácilmente, logrando generar dos oportunidades claras de gol en el primer tiempo, las cuales, de haberse materializado, habrían complicado aún más las aspiraciones del Barcelona. Con la mitad de la misión cumplida al cierre del primer tiempo, el conjunto azulgrana regresó al campo con la moral elevada pero consciente de la necesidad de mantener la presión en un partido decisivo que definiría al finalista del torneo. La tarea de anular la amplia ventaja rojiblanca continuaba siendo un reto monumental para los catalanes en esta noche copera.
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