La XVIII edición de la Semana Mediterránea de Líderes Económicos, conocida como MedaWeek Barcelona 2024, se clausuró con un renovado compromiso para fortalecer el desarrollo económico y la estabilidad en el área del Mediterráneo. Según informó la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria del Mediterráneo (ASCAME), el evento, realizado el 29 y 30 de octubre en la histórica Casa Llotja de Mar de Barcelona, reunió a delegaciones de 30 países, que incluyeron naciones del Mediterráneo y otras regiones internacionales.
Durante las sesiones, destacadas figuras como Salvador Illa, Presidente de la Generalitat, y Josep Santacreu, Presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, junto a otros líderes políticos y empresariales de Europa, África y Asia, subrayaron la importancia de la colaboración entre los sectores público y privado. Esta colaboración es fundamental para afrontar los desafíos planteados por la actual coyuntura geopolítica, en la que Barcelona se consolida como un enlace fundamental entre diferentes continentes gracias al diálogo y la cooperación.
El evento ofreció no solo un espacio para el intercambio de ideas y experiencias, sino también una plataforma para exponer oportunidades de negocios en mercados emergentes como Canadá y África. Mediante una decena de foros multisectoriales, se discutieron retos como el cambio climático, el turismo sostenible y las posibilidades en economías emergentes dentro de industrias como la creativa y la deportiva.
Además, ASCAME ha comenzado diálogos con empresarios del sector creativo para impulsar la creación de start-ups y promover el intercambio de innovación, centrándose en la transformación digital de la región mediterránea. Durante la cena de gala, diversas entidades y personalidades fueron reconocidas por su aporte al desarrollo regional, incluyendo a la Unión por el Mediterráneo y el Barceló Group.
La próxima edición de MedaWeek, prevista para noviembre de 2025, coincidirá con el 30 aniversario del Proceso de Barcelona, un acontecimiento que simboliza la cooperación regional en el ámbito euromediterráneo. Con esto, se espera seguir construyendo el legado de Barcelona como hub económico del diálogo y la cooperación en la región.