
El candidato del Partido Popular ha llevado a cabo una visita a Sijena, un lugar simbólico y sensible para los aragoneses debido a la disputa con Cataluña por la devolución de unas valiosas pinturas. Esta visita pone de relieve las tensiones culturales e históricas entre ambas comunidades autónomas, destacando el descontento aragonés frente a la negativa catalana de restituir dichas obras. Este conflicto patrimonial ha sido, durante años, un punto de fricción y un símbolo de agravios percibidos por Aragón, movilizado en torno a la recuperación de su patrimonio histórico y cultural.
Durante su gira por la región, el candidato también recorrió Fraga, una localidad que destaca por tener la mayor población inmigrante en Aragón. En este contexto, criticó la reciente propuesta del Gobierno sobre la regularización de inmigrantes, calificándola como una «cortina de humo» que busca desviar la atención de los problemas significativos que enfrenta el sistema ferroviario nacional. Con estas declaraciones, el candidato pretende centrar el debate en las infraestructuras y servicios básicos, apelando a las necesidades y preocupaciones cotidianas de la población aragonesa y subrayando lo que él percibe como prioridades desatendidas por las actuales políticas gubernamentales.
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