La presidenta ha criticado duramente la llamada «igualdad pop», una corriente que, según ella, trivializa la lucha por la equidad entre géneros. Argumentó que este enfoque desvirtúa el verdadero significado de la igualdad y que es crucial centrarse en políticas serias y estructuradas. En su discurso, subrayó la necesidad de redefinir las iniciativas gubernamentales para garantizar un progreso real y efectivo en materia de igualdad.
Además, la presidenta aprovechó su intervención para anunciar dos nuevas medidas que formarán parte de su agenda para el próximo curso. La primera iniciativa se centrará en la creación de un programa integral de apoyo a las mujeres en riesgo de exclusión laboral, mientras que la segunda medida buscará reforzar la educación en igualdad desde las primeras etapas escolares. Estas propuestas tienen como objetivo consolidar el compromiso de su gobierno con la reducción de las desigualdades y la promoción de una sociedad más justa y equitativa.
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