Los trabajadores de la empresa estatal han expresado su descontento con la reciente propuesta de la Comunidad, que ofrece un aumento salarial del 10%. Acusan a la empresa de «inmovilismo», sugiriendo que la medida es insuficiente para satisfacer las necesidades económicas actuales. Según los empleados, el incremento no compensa adecuadamente el aumento del costo de vida y las demandas laborales que enfrentan a diario, generando así un ambiente de insatisfacción entre la plantilla.
Representantes sindicales han solicitado negociaciones más inclusivas, argumentando que la oferta actual no refleja un compromiso genuino por parte de la empresa para mejorar las condiciones laborales. En respuesta, han comenzado a organizar una serie de acciones para presionar a la empresa estatal y a la Comunidad a revisar la propuesta. Los trabajadores esperan que estas medidas fomenten un diálogo más constructivo y que se adopten soluciones que realmente aborden sus preocupaciones.
Leer noticia completa en El Mundo.