La presidenta regional ha manifestado su indignación alegando que las recientes acusaciones en su contra son parte de un intento orquestado por la izquierda para perjudicar su carrera política. Durante una rueda de prensa, la líder regional destacó que el asunto que se le imputa no guarda relación alguna con sus actividades ni con su gestión. «No es por las cuantías, es porque soy yo», expresó, sugiriendo que el verdadero motivo detrás de este escándalo es ella misma y no los detalles del caso en cuestión.
En sus declaraciones, subrayó que esta situación refleja un esfuerzo concertado para «hundirla», apuntando directamente a sus adversarios políticos. Según la dirigente, se trata de una táctica para desviar la atención pública y desacreditar su administración. A pesar de la tensión, la presidenta reafirmó su compromiso con la transparencia y su determinación para continuar adelante con su agenda política, asegurando que no permitirá que estos ataques detengan su labor al frente del gobierno regional.
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