
Esta mañana, la ciudad de Madrid se tiñó de luto y solidaridad en la emblemática plaza de Cibeles, donde la vicealcaldesa Inma Sanz encabezó un solemne minuto de silencio. El acto se llevó a cabo como una firme muestra de repulsa y condena por el asesinato de una mujer en el municipio de Leganés, un trágico incidente que se investiga como presunto caso de violencia de género.
Acompañada por miembros del Gobierno municipal y representantes de diversos grupos políticos, Sanz se presentó como la voz de una ciudad que se niega a permanecer en silencio frente a la violencia machista. Durante su intervención, Sanz no solo expresó su profunda consternación y pesar, sino que también hizo un llamamiento a la reflexión y a la acción. «Necesitamos revisar y reforzar las políticas que nos permitan erradicar esta situación», afirmó con firmeza.
La vicealcaldesa extendió un mensaje de apoyo y solidaridad a la familia de la víctima, asegurando que no están solos en su dolor. Subrayó la importancia de la condena social ante lo que calificó como un «hecho terrible» que afecta a toda la sociedad.
El contexto que rodea este asesinato es desgarrador. Según las estadísticas de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el número de mujeres asesinadas por este flagelo asciende a 38 en lo que va del año 2026, y a un escalofriante total de 1.379 desde que se comenzaron a registrar estos datos en 2003. Números que reflejan la urgencia de una respuesta contundente y coordinada por parte de todas las instituciones y de la sociedad en su conjunto.
El acto en Cibeles no fue solo un homenaje a la víctima de Leganés, sino también un llamado a la acción contundente para frenar una lacra que aún asedia a la sociedad. Madrid, junto a sus líderes y ciudadanos, reafirma su compromiso en la lucha por un futuro donde la violencia de género no tenga cabida.
