Desde su designación como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2001, Aranjuez ha cultivado una reputación única donde convergen historia, cultura y naturaleza. Este municipio es un testimonio viviente de la rica herencia española, con el majestuoso Palacio Real como su emblema más icónico. Construido durante el reinado de Felipe II y embellecido por los Borbones, el palacio ofrece un viaje a través del tiempo, rodeado por los encantadores Jardines del Príncipe, Isla y del Parterre. Estas áreas verdes, junto con el Museo de Falúas Reales, ofrecen al visitante un vistazo al pasado de la realeza española mientras disfrutan de la tranquilidad del entorno natural. Miguel Gómez, alcalde de Aranjuez, destaca la cuidadosa gestión de estas áreas con un Plan Director que asegura su protección y sostenibilidad.
Aranjuez se presenta como un destino turístico versátil, con múltiples opciones para explorar su riqueza cultural y natural. Desde navegar por el río Tajo en kayak o embarcarse en un paseo en barco turístico, hasta recorrer sus jardines a pie o en bicicleta, el municipio ofrece un abanico de posibilidades para todos los gustos. La experiencia se complementa con la oportunidad de admirar la ciudad desde un globo aerostático, especialmente durante el Festival de Globos, que pinta el cielo de colores cada año. Además, la oferta gastronómica de Aranjuez, conocida por sus productos de la huerta y platos locales como el faisán y las fresas, proporciona un deleite culinario que refleja la diversidad y riqueza de este enclave madrileño. Por último, la conexión con Madrid es sencilla, ya sea en coche, cercanías o a bordo del emblemático Tren de la Fresa, lo que hace de Aranjuez un destino ideal para escapadas de fin de semana.
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