
El Senado de México ha dado un importante primer paso al aprobar en comisiones la reducción de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, una iniciativa promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum. La propuesta aún debe ser discutida en el pleno del Senado y posteriormente en la Cámara de Diputados para convertirse en una reforma constitucional. Este esfuerzo ha sido apoyado tanto por Morena y sus aliados como por la oposición, conformada por el PAN, PRI y MC, quienes han reconocido la relevancia de la reforma para los trabajadores. La negociación, que ha contado con la participación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, encabezada por Marath Bolaños, y representantes del sector empresarial, ha sorteado polémicas, en particular la omisión de los dos días de descanso obligatorio, un tema que ha suscitado debates pero no ha impedido avanzar en el consenso.
La propuesta de reducir la jornada laboral tiene sus raíces en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, aunque no fue posible avanzar por falta de acuerdos. Claudia Sheinbaum ha retomado esta cuestión como una prioridad de su Gobierno, generando diálogo con empresarios, organizaciones sociales y sindicatos en busca de consenso. El proyecto establece una disminución gradual de la jornada laboral, comenzando en enero de 2027 con dos horas menos cada año para alcanzar las 40 horas semanales en 2030. Esto beneficiará a más de 13,5 millones de trabajadores en México y se espera que mejore el equilibrio entre la vida laboral y personal. En declaraciones a los medios, el secretario del Trabajo defendió la iniciativa afirmando que experiencias internacionales muestran cómo estas medidas pueden mejorar la calidad de vida y las condiciones laborales de los empleados.
Leer noticia completa en El Pais.
