
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) ha expresado su preocupación por el impacto negativo del incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en los cigarrillos en México, señalando que tal aumento ha fortalecido el mercado informal. Con el aumento de los precios, las cajetillas legales ahora superan los 100 pesos, mientras que las versiones de contrabando rondan los 75 pesos. Según Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, tres de cada diez cigarrillos vendidos en el país son ilegales, lo cual beneficia a los cárteles del contrabando con amplios márgenes de operación. La venta informal se ha vuelto común en estaciones de metro, paraderos de transporte público y calles concurridas, lo que presenta un desafío significativo para el comercio formal y la recaudación fiscal.
Además del impacto económico, el contrabando de cigarrillos representa un riesgo para la salud pública, ya que estos productos no pasan por controles de calidad y su fácil acceso ha fomentado el consumo entre menores. En respuesta, el gobierno mexicano ha implementado reformas al Código Fiscal para combatir este fenómeno, incluidas sanciones severas por la venta o posesión de productos ilegales. Aun así, la Anpec advierte que estas medidas también podrían perjudicar a los pequeños comerciantes si venden, almacenan o poseen cigarrillos ilegales sin saber su origen. Las sanciones incluyen hasta nueve años de prisión y multas de hasta el 150% de las contribuciones omitidas, lo que subraya la gravedad del problema. Por ello, la Anpec insta a los comerciantes a adquirir productos solo de distribuidores formales y a verificar la documentación que acredite su legalidad para evitar sanciones.
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