

Desde su implementación en 2011, un innovador programa de gestión ambiental ha transformado la manera en que se combate el riesgo de incendios forestales en la región. Utilizando animales de pastoreo, el programa no solo reduce la vegetación acumulada que podría actuar como combustible, sino que también mantiene los cortafuegos despejados, esenciales para el acceso de los equipos de intervención. La iniciativa, gestionada por el servicio de incendios forestales del Cuerpo de Bomberos regional, ha ganado popularidad entre los ganaderos locales, quienes colaboran determinando las áreas específicas donde sus rebaños pastarán para prevenir incendios.
En el año 2025, se sumaron 85 explotaciones al programa, movilizando un total de 21.374 cabezas de ganado, incluidas vacas, ovejas, cabras y caballos. Estas acciones han sido decisivas para la limpieza de áreas forestales, en particular, en las sierras de Guadarrama y Somosierra. El impacto positivo del programa se ve reflejado no solo en la reducción de la velocidad y la intensidad del fuego en las áreas desbrozadas, sino también en una mejor protección de los árboles y una mayor seguridad para los bomberos.
El compromiso del Ejecutivo autonómico ha sido palpable en sus acciones: durante las dos últimas campañas, se ha destinado un presupuesto de aproximadamente 800.000 euros anuales para compensar a los ganaderos, mantener tres puestos de control y desarrollar las infraestructuras necesarias para apoyar tanto la prevención de incendios como la investigación en colaboración con universidades.
Una de las novedades más significativas del programa ha sido la incorporación de tecnología GPS en los collares del ganado, iniciada en 2019. Con una inversión de cerca de 100.000 euros, se han adquirido 926 dispositivos que permiten geolocalizar a los animales incluso en áreas sin cobertura, gracias a baterías que funcionan con energía solar. Esta tecnología no solo facilita el seguimiento del movimiento del ganado, sino que también permite controlar su permanencia en zonas delimitadas usando un sistema de vallados virtuales y avisos sonoros o impulsos eléctricos de baja potencia.
La aplicación móvil que acompaña esta tecnología ofrece un control detallado sobre las áreas de pastoreo, garantizando así que las tareas de prevención se lleven a cabo de forma eficiente. El modelo implementado, que combina tradición y tecnología, ha sido un ejemplo de éxito en gestión medioambiental, generando beneficios tangibles para el medioambiente y las comunidades locales.
